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"El indio es el cáncer de América"
"El indio es el cáncer de América", así mismo lo leí, y luego, más adelante: "Jean Francois Revel (en Prólogo al libro racista Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario de Carlos Rangel. Monte Ávila Editores. Caracas 1974)" (Aporrea). Y yo, que me jactaba de haberme leído el susodicho libro más de una vez, me quedé pensando "¿y dónde dice eso?"
Una rápida busqueda del libro en papel confirmó dos cosas: uno, no lo dice (no exactamente) y, dos, quien hace la cita tiene serios y múltiples problemas, no solo de comprensión de lectura.
Encontré la cita y conocí al citador en la página web Ensartaos en una sección dedicada a sacar supuestos trapos sucios de algunas personalidades. El enlace anterior está dedicado a Carlos Rangel, y su "verdugo" es el profesor Saúl Rivas Rivas:
"DEL BUEN SALVAJE AL BUEN REVOLUCIONARIO" O "El INDIO ES EL CÁNCER DE AMÉRICA"
Monte Ävila Editores, editorial del Estado venezolano, durante el puntofijismo publicó en cantidades fabulosas el libro "Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario" de Carlos Rangel, cuyo prólogo de Jean Francois Revel sostiene que "el indio es el cáncer de América". Los inquisidores eran -para el mantuanismo caraqueño eran algunos jóvenes que hicieron una quema simbólica del libro en la UCV. Pero Carlos Rangel y su prologuista, que convocaban con su libro a exterminar a los pueblos indígenas, como un Domingo Faustino Sarmiento de esta época, esos no pertenecían al Santo Tribunal de la Inquisición del pitiyanquismo desarrollista y tecnocrático. Es un libro, que reniega en redondo de todos nuestros orígenes: indios, afroamericanos e hispánicos.
Sobre Colon, colonizados y descolonizados, por Saúl Rivas Rivas
Sinceramente, ignoro cuál es el problema evidentemente personal que tenía Saúl Rivas Rivas con Carlos Rangel (véase el final de este post). Digo personal porque de la lectura de los textos de éste último no puede sacarse ninguna de las conclusiones que realizó el primero. Vamos por partes. En el libro "Del buen salvaje...", ahora disponible en formato digital, puede encontrarse fácilmente la frase en cuestión. Vamos a citar extensamente cada caso, la primera aparece en el prólogo escrito por Jean-François Revel:
¿Cómo se explica ese fracaso? Porque no hay que engañarse: la historia de Latinoamérica desde comienzos del siglo XIX, en contraste con la historia de Norteamérica, es la historia de un fracaso. ¿Por qué? Tal es la pregunta a la cual este libro responde, ya que ese fracaso y sus causas se han perpetuado hasta el presente, aunque los mitos que los enmascaran evolucionen, y que por ejemplo el mito del Buen Salvaje se haya transformado en el mito del Buen Revolucionario.
Varias causas, lejanas o próximas, pueden ser consideradas. Los norteamericanos no tuvieron que integrar a los escasos indios que encontraron: los apartaron o los exterminaron. En cambio, la necesidad de integrar a los indígenas mucho más numerosos y mejor organizados de las civilizaciones meridionales fue el hecho central y persiste en ser el cáncer de la "América-que-ha-fracasado" [negritas mías], es decir Latinoamérica. En Norteamérica el indio fue marginalizado. En Hispanoamérica se convirtió, al contrario, en el grueso de la población activa y el motor de la economía.
La segunda, está el texto principal (capítulo I), que es básicamente el mismo de Revel, pero que citamos más ampliamente:
El Buen Salvaje tiene en la siquis de los norteamericanos un sitio tan reducido como en la historia de ese país. "El último de los mohicanos" es noble, sin duda, pero es otro, y está a punto de desaparecer para siempre. Los colonizadores anglosajones vinieron en busca de tierra y libertad, no de oro y esclavos. Al indígena, habiéndolo expulsado del territorio, o exterminado, no tuvieron necesidad ni de rechazarlo ni de integrarlo social o psicológicamente.
En contraste, esa necesidad ha sido el hecho central y sigue siendo el cáncer de Latinoamérica [negritas mías], donde el conquistador español creó una sociedad de la cual los indios, reducidos a la servidumbre, formaban parte orgánica e indispensable, los hombres por su trabajo, las mujeres por su sexo. En consecuencia, los latinoamericanos somos a la vez descendientes de los conquistadores y del pueblo conquistado, de los amos y de los esclavos, de los raptores y de las mujeres violadas. El mito del Buen Salvaje nos concierne personalmente, es a la vez nuestro orgullo y nuestra vergüenza.
En realidad habría que citar varios párrafos anteriores (y posteriores), pero en resumen lo que afirma Rangel es que la necesidad de los descendientes tanto de invasores como de esclavizados por reivindicarse ha pasmado el pensamiento latinoamericano como un cáncer impidiéndole avanzar y superar algunos problemas porque se hacen diagnósticos equivocados, exhacerbando el mito del buen salvaje mutado en buen revolucionario (Por causa del mito del Buen Salvaje, Occidente sufre hoy de un absurdo complejo de culpa, íntimamente convencido de haber corrompido con su civilización a los demás pueblos de la tierra, agrupados genéricamente bajo el calificativo de "Tercer Mundo", los cuales sin la influencia occidental habrían supuestamente permanecido tan felices como Adán y tan puros como el diamante).
Dejando de lado el caso de la cita mal hecha y malinterpretada, hay otras afirmaciones que Saúl Rivas Rivas hace alegremente, como la de que Rangel y Revel hacen un llamado al exterminio de los pueblos indígenas americanos, algo que no puede encontrarse en el libro. Sin ir tan lejos, en el mismo capítulo I, Rangel hace una pequeña enumeración de los crímenes cometidos por los conquistadores españoles y no precisamente celebrándolos, sino en tono condenatorio, cosa que repite en otras partes del libro.
Hablando sobre otro tema, nos hace sospechar que Saúl Rivas Rivas malinterpretó por completo el libro de Carlos Rangel. En una entrevista publicada en un blog (martes 8 de mayo de 2007), le atribuye (tácitamente) a Rangel una posición equivocada sobre "La raza cósmica" de Rodó:
LA IZQUIERDA INTELECTUAL DIVINA ASUME LA IDEOLOGÍA DE LA “RAZA CÓSMICA” Y NOS LLEVA A PONER LA CÓMICA CON UN RACISMO POÉTICO Y SUBLIME
Pregunta: Tu has dicho Saúl, en un artículo que está en Aporrea y que enviastes a “A Plena Voz” que Luis Britto García se adhiere al proyecto de la dominación de la “raza cósmica” para insurgir contra los derechos originarios, históricos y específicos de los pueblos indígenas en la Constitución Bolivariana... se fue detrás de las huellas de Guillermo Morón o de Carlos Rangel.
Y en la respuesta Rivas Rivas no menciona por ningún lado que ésa no es la postura de Rangel (ver capítulo IV de "Del buen salvaje...") que critica el cuento de la raza cósmica, entre otras cosas, como un consuelo y una parodia racial de la dialéctica marxista.
Para finalizar, debo decir que me tomé la molestia de aclarar estas telarañas mentales porque el tema de Carlos Rangel me toca muy especialmente por razones que quizá comente en otra ocasión, y me pareció intolerable ver tanta calumnia junta refiriéndose a él. También para mostrar cómo ciertos sesudos "análisis", "científicos" por lo demás, están montados no sólo sobre bases débiles sino totalmente falsas y que hay que excarbar solo un poco para derribar tanta parafernalia y apagar tantos fuegos artificiales.
Extra. Aquí puede verse la obsesión con Carlos Rangel, cuyo nombre aparece en esta entrevista sin ninguna necesidad ni pertinencia:
Entrevista en Encontrarte (16 de junio 2010):
Akaida Libertad Orozco Díaz: ¿Qué es la venezolanidad?
Saúl Rivas Rivas: Cuando se habla de venezolanidad es importante entender el sujeto múltiple. Si le preguntaras de Guillermo Morón qué es la venezolanidad, como él toma una sola fuente, él diría que es la metamorfosis o el desdoblamiento de lo español en Venezuela. Fíjate tú, es una cosa risible pero con sus libros estudiaban los maestros en las escuela normales de este país durante mucho tiempo. Si le preguntaras a Carlos Rangel qué es la venezolanidad, te diría que es una vergüenza porque el modelo internalizado de Rangel es el modelo norteamericano, es decir, el modelo de los pueblos trasplantados. No sólo hay un problema de clases con esta definición, hay una concepción implícita de la etnonacionlidad y de las etnonacionalidades.
Palabras clave: Carlos Rangel Saúl Rivas Rivas, Del buen salvaje al buen revolucionario, indígenas
1 comentario
Dicho artículo no aporta nada a la presente discusión ni aclara, confirma o niega las afirmaciones hechas sobre la falsedad de las citas comentadas en este post.
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Saúl Rivas-Rivas
http://www.aporrea.org/actualidad/a116847.html